El gobernador neuquino continúa con la purga de empleados para reducir la planta política y depurar a la administración estatal de personas que no iban a trabajar. Figueroa expresó: “La necesidad de implementar el ingenio frente a la falta de apoyo financiero por parte del Gobierno nacional”.
El gobernador de Neuquén, Rolo Figueroa, desde que asumió su cargo prometió evitar gastos innecesarios del Estado. Con esto, se están llevando a cabo despidos de personal que no cumplía con su horario laboral ni sus tareas asignadas.
En un discurso, el mandatario hizo hincapié en el orden de la gestión y la austeridad en el uso de los fondos públicos, que incluyó una purga de empleados para reducir la planta política y depurar a la administración estatal de empleados que no realizaban sus obligaciones.
En sus primeros diez meses de gestión, ya se conocieron al menos 15 despidos de personal por diferentes motivos. En los últimos días, se llevaron a cabo tres nuevas desvinculaciones. Se trata de dos policías y un portero de escuela, que no cumplían con las funciones asignadas para sus cargos. Esos tres despidos forman parte de una serie de expulsiones que incluyen a trabajadores de distintos rangos y ministerios. En algunos casos, tenían antecedentes delictivos o denuncias en curso.
“Redujimos la planta política y, este año, tenemos 32 millones de dólares menos en la política; hemos eliminado las jubilaciones de privilegio de los políticos, hemos detectado que la mitad de los planes sociales estaban otorgados a personas que ni siquiera se presentaron a llenar los requisitos para cobrar, y hemos trabajado en distintas líneas para poder, incluso, intimar a empleados que hace años no van a trabajar», expresó Figueroa ante la necesidad de implementar «el ingenio» a causa de la falta financiamiento por parte del gobierno nacional.





