En una conferencia de prensa, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, identificó a Hussein Ahmad Karaki como el principal responsable de Hezbollah en la región. Bullrich acusó a Karaki de ser el comprador del coche bomba utilizado en el atentado a la Embajada de Israel en 1992 y lo relacionó con varios ataques en Brasil y Bolivia. Esta revelación marca un avance significativo en la investigación sobre el terrorismo en América Latina.
Bullrich detalló que Karaki reside actualmente en Líbano y que, a lo largo de los años, ha mantenido una red operativa en varios países, incluyendo Argentina. La ministra subrayó que este individuo había supervisado la logística de los atentados en Argentina y había estado involucrado en el reclutamiento de terroristas en la región. La falta de atención previa a su figura se presenta como un desafío en la lucha contra el terrorismo.
La ministra también hizo hincapié en los vínculos de Karaki con el crimen organizado en Brasil, asociándolo con poderosas organizaciones narcocriminales. Además, recordó que Karaki había estado presente en el país antes de los atentados de 1992 y 1994, lo que refuerza la necesidad de un seguimiento más riguroso de sus actividades y conexiones en la región.





