Expertos aseguran que los resultados de las inversiones que se están viendo en la región tendrán efecto durante la próxima década, y podrían potenciar considerablemente el desarrollo provincial.
Río Negro se encuentra ante una oportunidad única con inversiones históricas que marcarán su desarrollo a largo plazo, como la construcción de la planta de Gas Natural Licuado (GNL) y la expansión de proyectos mineros.
Estos avances son clave para mejorar la infraestructura y generar empleo, pero sus beneficios serán graduales y no inmediatos. La adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) potenciará la llegada de capital, abriendo nuevas perspectivas para el futuro.
No obstante, el verdadero impacto de estas iniciativas se verá con el paso de los años, consolidando el crecimiento de la provincia hacia 2030.





