El gobernador inauguró las sesiones ordinarias y marcó sus diferencias con el gobierno nacional que frenó las obras en el interior del país: “Estamos convencidos de que debe existir la presencia del Estado y la obra pública”.
Durante la apertura de sesiones ordinarias, el gobernador Rolando Figueroa reafirmó su compromiso con el desarrollo de Neuquén y dejó en claro su postura frente a la paralización de la obra pública a nivel nacional.
En un contexto donde el Gobierno de Javier Milei ha decidido reducir drásticamente la inversión en infraestructura, Figueroa destacó la importancia de la intervención estatal para garantizar el crecimiento de la provincia y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. “Yo no lo voté, no trabajé para él, sino que trabajé para otro candidato. Pienso diferente en varios conceptos que hoy expuse, la obra pública y la presencia del Estado”, agregó.
El mandatario neuquino remarcó que la obra pública no es solo una inversión en infraestructura, sino una herramienta clave para la generación de empleo y el impulso de la economía regional. A pesar del retiro del apoyo financiero por parte de Nación, la provincia ha decidido continuar con proyectos estratégicos, priorizando aquellas iniciativas que impactan directamente en la conectividad, la educación y la salud. “Desde que iniciamos la gestión dijimos ‘no tengamos expectativas’ y en lugar de eso nos pusimos a trabajar con los intendentes para resolver lo que necesita Neuquén”, señaló Figueroa.
Con esta postura, Neuquén se consolida como una de las provincias que busca sostener el crecimiento con autonomía, asegurando que las decisiones nacionales no frenen el desarrollo de su gente.





