El primer año de gestión del gobernador de Neuquén ha estado marcado por un fuerte compromiso con la transformación de la provincia. A lo largo de estos meses, ha demostrado su determinación para dejar atrás las prácticas de la vieja política, apostando por una gestión eficiente y con una mirada puesta en el futuro.
Luego de un año como gobernador de la provincia de Neuquén, se puede afirmar que Rolo Figueroa marcó un antes y después respecto de la gestión anterior, materializando sus promesas y orientando los recursos hacia las áreas esenciales.
En poco tiempo logró ponerle fin a las jubilaciones de privilegio, redujo la planta política, ordenó devolver las camionetas cuyo alquiler no se justificaba, eliminó los gastos innecesarios del Estado, reforzó a las fuerzas policiales, reparó escuelas así como también inició la construcción de otras, logró que las empresas petroleras financien las becas que garantizaron la inclusión escolar a lo largo y ancho de la provincia, lanzó un plan de empleo, impulsó la “ficha limpia” e incluso advirtió a sus funcionarios que quién no presente su declaración jurada de bienes sería despedido.
Una de las promesas más significantes que hizo y logró llevar a cabo es haber fijado reglas claras que eviten que un sector minoritario se enriquezca a costa del resto de la provincia, lo cual logró revisando y renegociando contratos de obras públicas, así como también dejó de subsidiar a la empresa que organizaba carreras de motocross en Villa La Angostura, lo que le permitió ahorrarse a la provincia una suma sorprendente de dos millones de euros.
Si bien aún tiene mucho camino que recorrer de su gestión, Figueroa le está abriendo puertas a Neuquén que antes se encontraban cerradas, superando así las expectativas con las que cargaba cuando asumió.
Fuente: https://www.diario7lagos.com.ar/en-neuquen-ya-no-hay-privilegios-nadie-n74715





