Daniela Salzotto lo afirmó tras la renuncia de Alberto Ariaudo, expresidente del Concejo Deliberante, a raíz del episodio en Catriel.
La intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, reafirmó su postura en contra de la violencia luego de ser amenazada por Alberto Ariaudo, ex presidente del Concejo Deliberante de la localidad rionegrina. Salzotto afirmó que continuará exigiendo la detención de Ariaudo, quien mostró un arma dentro del edificio municipal. A pesar de la renuncia de Ariaudo, la jefa comunal advirtió que no se siente tranquila. “Seguiré luchando para que esté detenido”, aseguró en diálogo con C5N, donde relató los hechos y el hostigamiento que ha sufrido por parte de Ariaudo desde hace más de un año.
La intendenta destacó que no tolerará ningún tipo de violencia, ya sea de funcionarios, exfuncionarios o cualquier ciudadano. Además, subrayó que las mujeres en política enfrentan situaciones como estas con frecuencia y reafirmó su compromiso con la gestión: “Enfrentaré cualquier crisis institucional porque estoy formada en valores y no me voy a rendir”.
Salzotto reconoció que eligió a Ariaudo como compañero de fórmula, confiando en sus intenciones, pero con el tiempo se hicieron evidentes sus actitudes de abuso de poder y hostigamiento. “Nunca aceptó que una mujer pensara por sí misma y le dijera que no”, expresó.
La funcionaria también insistió en que seguirá reclamando medidas más firmes de la Justicia para evitar que este tipo de situaciones se repitan tanto en la política como en la sociedad en general.
El conflicto con Ariaudo se originó cuando Salzotto promovió un control de narcotest para todos los funcionarios. La amenaza con un arma, registrada por las cámaras de seguridad del municipio, generó gran conmoción en la comunidad. Ariaudo fue denunciado por amenazas y agresión física, y aunque fue detenido al llegar a la audiencia de formulación de cargos, quedó en libertad tras pedir disculpas y presentar su renuncia. La Justicia le impuso restricciones, como la obligación de fijar domicilio, presentarse semanalmente en dependencias locales y mantener una distancia mínima de 300 metros respecto de la intendenta, el Municipio y la sede del Concejo Deliberante.





