Mientras Nación frena obras, Río Negro las sostiene con fondos propios. Con una mirada estratégica, el gobernador apuesta a la obra pública como motor de empleo y calidad de vida: hay 58 proyectos en marcha, desde infraestructura sanitaria hasta mejoras viales y nuevos edificios públicos. La Provincia también avanza con financiamiento internacional y reclama autonomía para gestionar rutas nacionales.
Estas obras abarcan una amplia gama de necesidades territoriales: desde hospitales y centros de salud hasta rutas provinciales, escuelas y edificios administrativos. Cada proyecto en ejecución responde a una visión estratégica que prioriza la mejora de la calidad de vida de los rionegrinos y el sostenimiento del empleo local, en un contexto económico adverso a nivel nacional.
Además del financiamiento provincial, Río Negro también gestiona recursos internacionales para potenciar su plan de infraestructura. Este modelo mixto permite no sólo mantener en marcha los proyectos actuales, sino también planificar nuevas iniciativas sin depender exclusivamente del apoyo del gobierno central.
En este marco, Weretilneck reclamó mayor autonomía para que la Provincia pueda intervenir en rutas nacionales que atraviesan su territorio, ante la falta de respuestas por parte de Nación. La intención es garantizar la seguridad vial y el mantenimiento adecuado, sin quedar atados a las demoras administrativas del Estado nacional.
El mensaje es claro: frente a la parálisis nacional, Río Negro avanza. La obra pública no sólo es una herramienta de desarrollo económico, sino una apuesta política concreta por un Estado presente, que entiende sus responsabilidades y las asume con recursos propios y compromiso territorial.





