En Bariloche, una médica sufrió la fractura de dos dedos a manos de un paciente intoxicado, reflejando el aumento de ataques a profesionales de la salud en la provincia.
El sistema de salud de Río Negro está en alerta debido al aumento de agresiones contra los trabajadores, especialmente en los hospitales de Bariloche. El caso más reciente involucra a una médica que sufrió la fractura de dos dedos a manos de un paciente intoxicado con cocaína. Este tipo de violencia se ha multiplicado en diversas localidades de la provincia, afectando tanto a médicos como a enfermeros y otros profesionales de la salud.
Víctor Parodi, director del hospital Ramón Carrillo de Bariloche, destacó que la violencia está asociada al consumo de sustancias, que se ha intensificado debido a la crisis social. En las guardias, los trabajadores se enfrentan diariamente a situaciones derivadas del consumo de drogas y alcohol, lo que ha generado un clima de inseguridad constante.
Además, el hospital ha recibido varios casos de personas heridas por armas de fuego, lo que resalta la gravedad de la situación. A pesar de la presencia de personal policial y de vigilancia en los hospitales, Parodi indicó que la seguridad no está garantizada, ya que los ataques ocurren incluso con estos recursos disponibles. Los trabajadores de la salud en Río Negro advierten que la crisis está afectando directamente a los hospitales, y que la violencia social se está trasladando al ámbito sanitario.





