El Gobierno Nacional desplazó a los responsables de Vialidad en la provincia luego del repudio generalizado por la destrucción de la escultura en homenaje al historiador.
El Ejecutivo Nacional ordenó la remoción de las autoridades de Vialidad Nacional en Santa Cruz, tras la demolición del monumento a Osvaldo Bayer ubicado en el acceso a Río Gallegos sobre la Ruta 3. La medida quedó oficializada el 24 de abril, e incluye el inicio de actuaciones administrativas para rescindir los contratos de Paulo Croppi, jefe del Distrito 23°, Raúl Borquez, jefe de Conservación, y otros responsables técnicos.
Desde el 25 de abril, la abogada Andrea Paola Lebrand asumió al frente del distrito, en un intento por descomprimir la crisis institucional y social que desató el derribo de la escultura. El monumento había sido destruido un día antes del 24 de marzo, fecha clave para la memoria histórica argentina, generando una ola de repudios en todo el país.
La justificación inicial de Vialidad Santa Cruz fue que la estructura carecía de habilitación y obstruía el drenaje pluvial, argumentos que no fueron acompañados de documentación oficial. El episodio también fue reivindicado por sectores libertarios, que celebraron la acción como parte de una “limpieza del adoctrinamiento kirchnerista”.
En contraste, el Sindicato de Trabajadores Viales repudió el hecho, pidió disculpas públicas y reclamó responsabilidades a nivel nacional y provincial. Organismos de derechos humanos, dirigentes políticos y sociales coincidieron en calificar el derribo como un ataque a la memoria histórica y a la figura de Bayer, autor de La Patagonia Rebelde.
Frente al rechazo masivo, el gobierno provincial de Claudio Vidal exigió explicaciones al Ejecutivo Nacional, que finalmente dispuso devolver los restos del monumento para su restitución. El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, confirmó que la estructura será reimplantada, reafirmando el compromiso con la memoria colectiva de los patagónicos.





