La pavimentación de esta ruta estratégica promete mejorar la conectividad entre localidades, potenciar el turismo y reducir los costos de transporte para los habitantes de la región. Con estos avances, Neuquén reafirma su liderazgo en infraestructura vial.
La rehabilitación de esta ruta, que conecta localidades cordilleranas y es fundamental para la actividad económica y el acceso a servicios, fue financiada íntegramente por el gobierno provincial. Figueroa remarcó que, ante la parálisis de proyectos nacionales, Neuquén no puede darse el lujo de esperar.
La obra, además, se inscribe en una política más amplia de integración territorial que busca fortalecer las economías locales y garantizar derechos básicos como la movilidad, especialmente en zonas históricamente postergadas. Desde el Ejecutivo provincial adelantaron que la Ruta 23 es solo el primer paso de un paquete más amplio de inversiones en caminos estratégicos, con el foco puesto en mejorar la logística regional y ampliar la red vial de forma sustentable.
Con estos avances, Neuquén reafirma su decisión de sostener el ritmo de crecimiento con recursos propios y una visión de desarrollo a largo plazo, aún en un contexto nacional de ajuste y repliegue. Para el gobierno de Figueroa, invertir en rutas no es solo hacer obra: es construir futuro.





