El gobernador neuquino ordenó la despedida de un policía condenado a 8 años de prisión por abuso sexual agravado contra su hija menor. Además de ser despedido, el exsuboficial perderá el derecho a la jubilación. La medida forma parte de las políticas del Gobernador para reforzar el compromiso con la transparencia y la sanción de conductas ilícitas dentro de la administración pública.
El gobernador Rolando Figueroa profundizó su política de tolerancia cero dentro del Estado al ordenar la expulsión de un policía condenado por abuso sexual agravado contra su hija menor. El exsuboficial había recibido una pena de 8 años de prisión. La decisión incluye también la pérdida de su derecho a la jubilación.
La medida fue dispuesta como parte del compromiso del gobierno provincial con la transparencia y la ética en la función pública. Figueroa sostuvo que no hay lugar en la administración para quienes cometen delitos tan graves. “El Estado no puede amparar ni premiar a quienes dañan a la sociedad”, afirmaron desde su entorno.
Esta acción se suma a otras decisiones recientes que buscan depurar las fuerzas de seguridad y otros organismos del Estado. El gobernador remarcó que continuará avanzando con firmeza frente a cualquier conducta que vulnere los derechos de las personas, especialmente de los más vulnerables.





