El gobernador neuquino destacó el compromiso del gobierno provincial en proteger la transparencia y luchar contra la corrupción: “Sacamos las vivezas de muchos que vivían de ser amigos del político, sacamos las malas inversiones”, agregó.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, volvió a marcar un fuerte contraste con gestiones anteriores al afirmar que su gobierno está comprometido con la transparencia y la ética pública. “Expulsamos a los ñoquis y sacamos las jubilaciones de privilegio”, declaró con firmeza, en un mensaje que apunta directamente a prácticas que, según él, durante años deterioraron la confianza de la ciudadanía en el Estado.
Figueroa explicó que una de las primeras decisiones de su administración fue revisar y eliminar beneficios injustificados que solo respondían a vínculos políticos. “Sacamos las vivezas de muchos que vivían de ser amigos del político, sacamos las malas inversiones”, aseguró, remarcando que su gestión se enfoca en la eficiencia del gasto público y en garantizar que cada recurso llegue a donde realmente se necesita.
El mandatario provincial sostuvo que este tipo de medidas no solo son necesarias desde lo económico, sino también desde lo moral y lo institucional. “La gente quiere un gobierno que trabaje, no uno que acomode”, expresó, en línea con su mensaje de recuperar la legitimidad de las instituciones y fortalecer la confianza social en el sector público.Figueroa concluyó destacando que estas decisiones forman parte de una transformación más amplia que busca modernizar el Estado neuquino. “Estamos construyendo una provincia más justa, donde el mérito y el esfuerzo valgan más que los favores políticos”, afirmó, reafirmando su compromiso con un modelo de gestión austero, transparente y centrado en el bien común.





