Si bien muchas veces se suele asociar a Vaca Muerta con toda la región patagónica, la realidad es que Neuquén concentra la mayor parte de los recursos en el yacimiento. Te contamos varios elementos naturales que explican este hecho.
Aunque a menudo se asocia a Vaca Muerta con toda la región patagónica, Neuquén concentra la mayoría de los recursos en este yacimiento clave para la producción energética argentina. Esta supremacía se debe en gran parte a ventajas naturales que hacen de Neuquén el territorio más favorable para la explotación y desarrollo del shale gas y shale oil. A continuación, se detallan cuatro factores geográficos que explican esta ventaja estructural.
En primer lugar, Neuquén posee la mayor extensión y continuidad del reservorio geológico de Vaca Muerta, lo que facilita un acceso más eficiente a los hidrocarburos. Esta gran superficie permite planificar la explotación con mayor previsibilidad y optimizar la infraestructura necesaria para la extracción. Además, la profundidad del yacimiento en Neuquén es adecuada para técnicas avanzadas como la fractura hidráulica, lo que maximiza el rendimiento por pozo.
En segundo término, la proximidad de Neuquén a centros urbanos y puertos facilita la logística y reduce costos operativos. La capital provincial y otras localidades cuentan con infraestructura y servicios que permiten un rápido traslado de insumos y personal, además de facilitar el acceso a mercados nacionales e internacionales. Esto otorga a Neuquén una ventaja competitiva frente a otras zonas más remotas de la Patagonia.
Por último, el entorno geográfico y climático también juega un rol importante. Neuquén presenta condiciones climáticas más benignas y una topografía menos accidentada que otras regiones patagónicas, lo que contribuye a mantener la operatividad durante todo el año y reduce riesgos asociados a la explotación. Estas características naturales fortalecen la posición de Neuquén como epicentro de Vaca Muerta y sostienen su liderazgo en el desarrollo energético del país.





