Con cerca del 80% del campo petrolero ubicado en Neuquén, Río Negro queda desplazado en la producción y exportación, evidenciando su desventaja geográfica.
Neuquén concentra la gran mayoría del yacimiento de Vaca Muerta, con aproximadamente el 80% del recurso no convencional, lo que le otorga un protagonismo decisivo en la producción y exportación petrolera argentina. Esta ventaja geográfica se traduce en que casi ocho de cada diez barriles exportados provienen de Neuquén, dejando a Río Negro con un papel mucho más secundario.
La provincia de Río Negro, aunque participa del desarrollo hidrocarburífero, tiene una extensión mucho menor del yacimiento y, en consecuencia, su capacidad productiva y exportadora es limitada. Esta situación se refleja en el mercado internacional, donde su aporte es marginal en comparación con la potencia que representa Neuquén.
Este contexto confirma que, a pesar de ser parte de la región patagónica, Río Negro no posee la misma riqueza petrolera que su vecino, y enfrenta el desafío de diversificar su economía y buscar nuevos motores de desarrollo ante esta realidad sectorial.





