La ministra de Desarrollo Humano, mano derecha de Rolando Figueroa, puso en valor el compromiso de la gestión con un Estado que está cerca, escucha y da respuestas. Desde su rol al frente de Desarrollo Humano, acompaña a los 57 municipios y comisiones de fomento, con obras y políticas públicas que buscan mejorar la vida en cada rincón de la provincia. “La obra pública es un sello de nuestra gestión”, aseguró.
Desde Chos Malal, donde encabezó una agenda de trabajo junto a autoridades locales, Julieta Corroza destacó la importancia de una gestión territorial que recorre, escucha y actúa. “Mi tarea me demanda estar todo el tiempo en el territorio. Es una manera de cuidar esta gran responsabilidad que nos ha otorgado la ciudadanía, pero sobre todo, porque eso nos permite escuchar”, señaló la ministra, quien además subrayó que el contacto directo con la comunidad permite dar respuestas concretas y diseñar políticas públicas acordes a cada realidad.
En ese marco, remarcó que el Ministerio de Desarrollo Humano tiene a su cargo los 57 municipios y comisiones de fomento, y que el acompañamiento va más allá de lo administrativo. “Estamos presentes no solo con asistencia técnica o recursos, sino también impulsando obras que fortalecen la infraestructura comunitaria”, explicó. La ministra visitó un CDI en construcción y el nuevo espacio físico del Juzgado de Paz, que será destinado también a organismos provinciales, como parte del trabajo articulado con el municipio.
Corroza reafirmó que la obra pública es un eje central de la gestión de Figueroa. “Hoy tenemos un Estado que llega a cada rincón de la provincia con presencia real, con acciones que mejoran la vida cotidiana”, sostuvo. La funcionaria también resaltó la importancia de descentralizar decisiones y recursos, apostando por gobiernos locales fuertes que puedan dar respuestas inmediatas a las necesidades de su gente.





