Con inversiones millonarias y proyectos de escala internacional en marcha, la región apuesta a consolidarse en el mapa energético internacional. Las obras en curso sentarán las bases para un rol estratégico en el mercado, aunque los resultados concretos se verán recién en el largo plazo.
La recuperación del precio internacional del petróleo y las proyecciones alentadoras sobre el Gas Natural Licuado (GNL) impulsan las perspectivas energéticas de Argentina y, en especial, de Río Negro. Con el Brent acercándose nuevamente a los 69 dólares, las condiciones del mercado acompañan el avance de proyectos estratégicos que apuntan a transformar a Vaca Muerta en un polo exportador de GNL con impacto global.
En este contexto, el CEO de Shell, Wael Sawan, destacó que el GNL será el segmento de mayor crecimiento en la industria energética mundial, con una expansión proyectada del 60% hacia 2050. Actualmente, representa el 13% del comercio mundial de gas, pero en los próximos años su participación se acercará al 20%. Esta tendencia se alinea con el desarrollo del proyecto “Argentina LNG”, que Shell impulsa junto a YPF y que prevé instalar dos barcos de licuefacción en la costa rionegrina, con una inversión inicial de USD 200 millones.
El acuerdo firmado en enero por YPF para vender GNL a Asia y Europa por USD 15.000 millones anuales refuerza el perfil exportador del país. India, China, Japón y Alemania figuran entre los principales compradores. Estos compromisos fortalecen la viabilidad económica del proyecto y confirman el rol de la provincia en el nuevo mapa energético mundial, como base logística y operativa del suministro global.
Un aspecto clave que despeja dudas es la disponibilidad de gas. Un estudio nacional liderado por el Instituto Argentino del Petróleo y Gas estimó que Vaca Muerta posee 255 billones de pies cúbicos de gas técnicamente recuperables. Esta cifra, elaborada por técnicos, académicos y organismos oficiales, garantiza recursos suficientes para abastecer tanto el mercado interno como las exportaciones a largo plazo.
Así, con fundamentos técnicos sólidos, acuerdos internacionales avanzados y un contexto global favorable, Río Negro se prepara para consolidar su lugar como nodo central del crecimiento del GNL argentino. El camino recién comienza, pero las bases para un rol estratégico en el mercado energético global ya están en marcha.





