En un contexto de desfinanciamiento nacional y ajuste, el gobernador neuquino aseguró que parte de la identidad provincial es “no esperar que alguien venga a resolver lo que podemos resolver nosotros”. En este sentido, apuntó contra Nación por el abandono y reconoció el esfuerzo de la ciudadanía para salir adelante.
En medio de un contexto marcado por el ajuste fiscal y el desfinanciamiento por parte del Gobierno Nacional, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, destacó el espíritu resiliente de la provincia. “Los neuquinos somos los que resisten, acá no hay excusas, hay trabajo”, afirmó durante una actividad oficial, en la que volvió a reclamar mayor equidad en la distribución de recursos.
Figueroa señaló que una de las principales fortalezas de la provincia es su capacidad de acción y organización frente a la adversidad. “No esperamos que alguien venga a resolver lo que podemos resolver nosotros”, sostuvo, en alusión directa a la ausencia de respuestas por parte de Nación en temas clave para el desarrollo local.
El mandatario apuntó nuevamente contra el centralismo, al que responsabilizó por relegar a las provincias productoras en los momentos de crisis. En contraste, puso en valor el esfuerzo cotidiano de los ciudadanos neuquinos que, según expresó, “trabajan, emprenden y no se rinden”.
La postura del gobernador consolida su discurso de autonomía, identidad provincial y defensa del federalismo, e insiste en un modelo de gestión enfocado en aprovechar los recursos locales con esfuerzo propio, sin depender de decisiones que —según considera— llegan tarde o nunca desde el gobierno central.





