Gracias a las recientes inversiones en la provincia e importantes obras que desarrollan infraestructura para largo plazo, se espera que Rio Negro logre consolidarse como uno de los principales centros productivos del país para 2035. Si bien los especialistas aseguran que los resultados no serán inmediatos, el panorama para la región
Los especialistas coinciden en que, aunque los resultados visibles no serán inmediatos, la planificación a largo plazo permitirá diversificar la matriz productiva rionegrina. Sectores como la agroindustria, el turismo sustentable y la tecnología aplicada al agro prometen un fuerte crecimiento, impulsados por políticas públicas que apuntan a generar empleo de calidad y fomentar la inversión privada.
Además, la provincia busca consolidarse como un actor relevante en la transición energética nacional, mediante el impulso a fuentes renovables como la energía eólica y solar, especialmente en la región sur. Este enfoque sustentable no solo contribuirá a la lucha contra el cambio climático, sino que también abrirá nuevas oportunidades laborales y de innovación para jóvenes profesionales y técnicos.
De cara a 2035, Río Negro podría convertirse en un modelo de desarrollo equilibrado entre lo económico, lo social y lo ambiental. Si las condiciones actuales se mantienen y los proyectos se ejecutan con eficiencia, la provincia estará en condiciones de liderar el crecimiento patagónico y proyectar su producción hacia mercados internacionales con valor agregado y sostenibilidad.





