El gobernador impulsó un proyecto que profundiza la lucha contra el microtráfico con un nuevo plan estratégico. Se duplicó la cantidad de cámaras de vigilancia y se sumaron más móviles, agentes y fiscales especializados.
Entre las principales medidas, se destaca la duplicación de las cámaras de videovigilancia en zonas críticas, con el objetivo de mejorar el monitoreo urbano y facilitar las tareas de investigación. Estas herramientas tecnológicas permitirán no solo detectar movimientos sospechosos en tiempo real, sino también generar evidencia clave para las causas judiciales.
El plan también incluye la incorporación de nuevos móviles policiales y un refuerzo en la presencia de agentes capacitados en tareas de inteligencia criminal. Según fuentes oficiales, se destinaron recursos específicos para garantizar una mayor cobertura territorial, tanto en zonas urbanas como en áreas rurales donde se detectaron focos de distribución de drogas.
Por último, Figueroa impulsó la creación de un cuerpo de fiscales especializados en delitos vinculados al microtráfico, en coordinación con el Poder Judicial. Esta articulación busca acelerar los tiempos de respuesta, mejorar las condenas y proteger de forma más efectiva a los ciudadanos, especialmente a los jóvenes que son el blanco principal de estas redes delictivas.





