El fuerte desequilibrio entre los argentinos que viajan al exterior y la baja llegada de turistas internacionales genera alarma en el sector. Solo en el primer trimestre de 2025 salieron 6,7 millones de personas, mientras que ingresaron 2,4 millones. El impacto económico es evidente y ya afecta al empleo en la industria.
El turismo emisivo sigue creciendo a un ritmo acelerado en Argentina, con cifras que encendieron las alertas tanto en el gobierno como en el sector privado. Según datos del INDEC, entre enero y marzo de este año salieron del país 6,7 millones de argentinos, frente a apenas 2,4 millones de turistas internacionales que ingresaron. El saldo negativo de más de 4 millones de personas se traduce también en una pérdida económica cercana a los US$3.500 millones.
La diferencia entre lo que sale y lo que entra en términos turísticos no solo marca un récord negativo en las últimas dos décadas, sino que impacta directamente sobre el ingreso de divisas. Los expertos aseguran que el verano fue atípicamente fuerte en términos de turismo emisivo y que la tendencia se mantuvo hasta mayo. Sin embargo, a partir de junio comenzó a registrarse una desaceleración en las búsquedas para salir del país.
La situación se agrava con el desplome del turismo interno, que registra una caída del 30% en las búsquedas respecto al año anterior, incluso en plena temporada vacacional. Este escenario golpea de lleno a la actividad económica del sector: solo el rubro hotelero perdió 3.000 empleos en el último año, una baja del 4%, por encima de la media general. Los turoperadores señalan que muchos viajeros financian sus viajes al exterior en cuotas, como si fueran créditos personales, y ya hay reservas confirmadas para 2026.
El desequilibrio preocupa no solo por el drenaje de divisas, sino por el efecto en cadena que genera sobre los destinos locales, las pequeñas economías regionales y el mercado laboral. Sin incentivos ni señales claras para revertir esta tendencia, el turismo argentino enfrenta uno de sus desafíos más críticos de los últimos tiempos.





