El gobernador impulsa una transformación territorial sin precedentes, con 6.000 kilómetros de infraestructura vial intervenida y obras en las siete regiones de Neuquén. Los trabajos apuntan a mejorar la conectividad y la calidad de vida de todos los vecinos.
El gobernador de Neuquén, Rolo Figueroa, continúa desplegando lo que denomina el “modelo neuquino”, una estrategia de desarrollo territorial que abarca a toda la provincia y que ya muestra avances concretos. Con 6.000 kilómetros de infraestructura vial intervenida, el plan se extiende a las siete regiones neuquinas y combina obras de pavimentación, mantenimiento, señalización y reacondicionamiento de rutas y caminos rurales. El objetivo central es garantizar que cada localidad, sin importar su tamaño o ubicación, esté conectada de forma segura y eficiente con el resto del territorio.
La iniciativa no se limita a mejorar la transitabilidad de los caminos, sino que busca impulsar un cambio estructural en la forma en que se integran las comunidades. En zonas históricamente postergadas, la llegada de nuevas rutas pavimentadas y caminos reacondicionados está generando un impacto inmediato en el acceso a servicios básicos, el transporte de productos regionales y el desarrollo del turismo. La apuesta es que la infraestructura sea una herramienta para igualar oportunidades y facilitar el crecimiento económico en toda la provincia.
El modelo también contempla la ejecución de obras complementarias como puentes, alcantarillas y defensas, así como la incorporación de tecnología para el monitoreo y mantenimiento de la red vial. Estas acciones se coordinan con municipios, comisiones de fomento y sectores productivos, de manera de atender necesidades específicas de cada región. De esta forma, el plan no solo moderniza las rutas troncales, sino que también fortalece la conectividad interna entre pueblos y parajes.
Figueroa destacó que la magnitud del programa responde a una visión de largo plazo, donde la inversión en infraestructura es clave para mejorar la calidad de vida de todos los neuquinos. “Cada kilómetro intervenido es una oportunidad que se abre para una familia, un productor o un emprendedor. Nuestro compromiso es que el progreso llegue a cada rincón de la provincia”, señaló. Con este enfoque, el gobierno provincial busca consolidar un sistema vial robusto que sirva de base para el desarrollo sostenido en las próximas décadas.





