Con una inversión histórica de 15.000 millones de dólares, Río Negro será protagonista del ingreso de Argentina al mercado global de GNL. El proyecto, que prevé dos barcos fábrica operativos en 2028, impulsará empleo local, proveedores rionegrinos y desarrollo para toda una generación.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, celebró la concreción de una inversión histórica de 15.000 millones de dólares que colocará a la provincia en el centro del mercado global de Gas Natural Licuado (GNL). Según anunció, el proyecto contempla la instalación de dos barcos fábrica que estarán operativos en 2028, lo que representará un hito en la producción y exportación de energía argentina. Weretilneck remarcó que esta iniciativa no solo posiciona estratégicamente a Río Negro, sino que también abre una oportunidad única para el desarrollo económico y social de la región.
El mandatario fue enfático en señalar que “toda gran inversión debe traducirse en beneficios para nuestra gente”, reafirmando así su compromiso de que el impacto de este megaproyecto se sienta en cada localidad de la provincia. La generación de empleo local, la participación de proveedores rionegrinos y la capacitación de la mano de obra serán ejes centrales para garantizar que los recursos y oportunidades derivados de esta inversión queden en manos rionegrinas.
Weretilneck subrayó que la magnitud del proyecto permitirá impulsar la economía provincial durante al menos una generación, con beneficios que se reflejarán en infraestructura, servicios y mejora de la calidad de vida. Además, destacó que la inserción de Río Negro en el mercado global de GNL contribuirá a diversificar la matriz productiva, reduciendo la dependencia de otros sectores y fortaleciendo la posición de la provincia en el escenario internacional.
Finalmente, el gobernador hizo un llamado a articular esfuerzos entre el Estado provincial, el sector privado y la sociedad para que el proyecto se materialice de manera eficiente y sustentable. En su visión, este paso no solo marcará un antes y un después para la economía rionegrina, sino que también consolidará a la provincia como un actor clave en la transición energética global.





