El gobernador evaluó distintos mecanismos para avanzar en la compensación de la acreencia de ANSES por cajas previsionales y ratificó que la provincia actuará defendiendo siempre sus intereses. “No peleamos por pelear, peleamos por Neuquén. Si alguna medida beneficia a la provincia la apoyaremos, si perjudica no”, afirmó tras el encuentro con el Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación.
La reunión se desarrolló en la Casa Rosada y se extendió por más de 40 minutos. Según trascendió, el principal planteo de Figueroa giró en torno a una deuda que Nación mantiene con la provincia y que asciende a unos 180 millones de dólares por las cajas previsionales. El mandatario sostuvo que, a diferencia de otros distritos, Neuquén no mantiene deudas con el Estado Nacional, lo que refuerza su posición de acreedor frente al gobierno central.
En este marco, el gobernador insistió en que el pago de esa deuda es clave para sostener la obra pública provincial y para garantizar el financiamiento de proyectos estratégicos. Recordó que su administración mantiene un manejo responsable de las finanzas, con superávit fiscal y una reducción del 25% de la deuda consolidada. También subrayó que se canceló toda la deuda flotante, lo que le otorga margen para exigir mayor celeridad a Nación.
Uno de los puntos discutidos fue la posibilidad de que parte de la deuda sea saldada con bienes del Estado Nacional ubicados en Neuquén. Figueroa aclaró que esta opción está en evaluación y que dependerá de la viabilidad técnica y legal. En paralelo, reclamó la realización urgente de la auditoría nacional sobre las cajas previsionales, paso indispensable para destrabar la negociación.
Finalmente, el mandatario neuquino reiteró que el reclamo no responde a intereses personales ni partidarios, sino a la defensa de los recursos que le corresponden a la provincia. En ese sentido, destacó que cualquier medida que fortalezca a Neuquén contará con su respaldo, mientras que aquellas que signifiquen un retroceso encontrarán firme oposición.





