Tras la renegociación de contratos petroleros, 33 municipios recibieron estos recursos para ejecutar obras públicas y adquirir equipamiento, generando mejoras concretas en la infraestructura y en la calidad de vida de cada localidad.
El gobernador destacó que estos fondos permitirán avanzar en proyectos de infraestructura clave, como pavimentación de calles, construcción de espacios públicos, mejoras en servicios básicos y adquisición de equipamiento municipal. “Estamos fortaleciendo la gestión local y asegurando que los recursos lleguen directamente a los vecinos”, afirmó Weretilneck.
Además, los municipios podrán destinar parte de los recursos a proyectos de desarrollo social y económico, potenciando actividades productivas y generando empleo local. Según las autoridades provinciales, la distribución del bono hidrocarburífero se realiza de manera equitativa, priorizando las necesidades de cada localidad y asegurando un impacto positivo en toda la provincia.
El bono también representa un respaldo a la planificación a largo plazo de los municipios, permitiendo que las administraciones locales implementen políticas sostenibles y proyectos estratégicos sin depender únicamente de los presupuestos tradicionales. La coordinación entre la provincia y los municipios busca optimizar los resultados y garantizar que cada inversión tenga un efecto real en la comunidad.
Weretilneck destacó que estas acciones refuerzan el compromiso de su gobierno con el desarrollo equilibrado de Río Negro. “Cada peso invertido en los municipios significa más servicios, más infraestructura y una mejor calidad de vida para los rionegrinos. Seguimos trabajando para que los beneficios de nuestra provincia lleguen a todos”, concluyó.





