El gobernador rionegrino informó que 448 contratos de empleados públicos con ausencias injustificadas o faltas graves no fueron renovados. Aclaró que la medida busca proteger los recursos de los rionegrinos y garantizar que cada peso de los impuestos se traduzca en servicios, subrayando: “Quien no cumple, no puede seguir en el Estado”.
El gobernador Alberto Weretilneck avanzó con una fuerte medida para ordenar la administración pública en Río Negro: decidió no renovar 448 contratos de empleados estatales que registraban ausencias injustificadas o faltas graves en el cumplimiento de sus funciones. La decisión forma parte de su compromiso con un Estado más transparente y eficiente.
Weretilneck explicó que el objetivo central es proteger los recursos de los rionegrinos y asegurar que los impuestos se destinen a servicios concretos para la ciudadanía. “Quien no cumple, no puede seguir en el Estado”, subrayó el mandatario, marcando un mensaje claro hacia la responsabilidad y la ética en la gestión pública.
Con esta determinación, el gobierno provincial busca dar una señal de orden y de respeto por el esfuerzo de los contribuyentes. La medida, además, se enmarca en un plan más amplio para mejorar la calidad del servicio estatal y garantizar que cada trabajador público tenga como prioridad el bienestar de la sociedad rionegrina.





