En un contexto de fuerte polarización, las últimas encuestas muestran un empate entre los dos principales frentes. Con las elecciones cada vez más cerca, el resultado podría definirse por una mínima diferencia de votos.
Las últimas encuestas en Río Negro confirman un escenario de polarización extrema, con un empate técnico entre los dos principales frentes: Juntos Defendemos Río Negro y La Libertad Avanza. La paridad en la intención de voto refleja una elección altamente competitiva, donde ninguno de los espacios logra despegarse con claridad en las preferencias ciudadanas.
A medida que se acercan los comicios, el clima político se vuelve cada vez más tenso y expectante. La mínima diferencia proyectada en los sondeos indica que será clave la capacidad de ambos frentes para movilizar a sus votantes y asegurar una alta participación electoral. En este marco, cada voto adquiere un valor determinante.
Los equipos de campaña intensifican su trabajo territorial, reforzando la cercanía con los indecisos y redoblando esfuerzos para garantizar que los sectores que ya se muestran afines concurran a las urnas. El contacto directo con los ciudadanos, sumado al uso estratégico de los medios y las redes sociales, busca consolidar apoyos en una elección que promete ser muy reñida.
La expectativa en Río Negro es alta, y la paridad genera la sensación de que cualquier mínimo cambio en la tendencia puede definir el rumbo final. El resultado, según coinciden analistas y encuestadores, se definirá voto a voto, lo que convierte a estas elecciones en una de las más parejas e inciertas de los últimos años en la provincia.





