Los gobernadores de Río Negro y Neuquén se unen para fortalecer el dominio provincial sobre los recursos naturales. Afirman que la mejor forma de defender los intereses de sus provincias es contar con representantes propios en el Congreso, comprometidos con una agenda federal y patagónica.
Alberto Weretilneck y Rolando Figueroa profundizan una alianza estratégica entre Río Negro y Neuquén en defensa del federalismo real y del control soberano sobre los recursos naturales. Desde el puente sobre el río Limay, señalaron que, ante el avance del centralismo porteño, la mejor garantía para los intereses regionales es contar con diputados y senadores que representen directamente a sus provincias y no a estructuras partidarias nacionales.
Ambos mandatarios avanzaron en acciones institucionales firmes: enviaron cartas documento a Nación por las concesiones hidroeléctricas, reafirmando el derecho constitucional al dominio provincial sobre el agua, la energía y las regalías. La agenda compartida se enfoca en que los beneficios generados por los recursos patagónicos se queden en la región y sirvan a su desarrollo.
Para Weretilneck y Figueroa, construir una representación política propia en el Congreso es clave para equilibrar la relación con el Gobierno Nacional. En tiempos de recortes y de centralización, proponen una defensa activa de la Norpatagonia, basada en la unidad política y en la convicción de que el desarrollo comienza con decisiones tomadas desde el territorio.





