El centro de esquí acumuló entre 10 y 30 cm de nieve seca, lo que permitió reabrir parcialmente sectores de la montaña. Mientras turistas y residentes celebraron la postal blanca, en la ciudad varios servicios se vieron afectados por el temporal.
Desde Catedral Alta Patagonia, empresa concesionaria del complejo, informaron que la montaña amaneció con intensas nevadas y fuertes vientos, por lo que recomendaron a los visitantes desplazarse con precaución y esquiar únicamente en los sectores habilitados. Entre los medios en funcionamiento se encuentran las telesillas Séxtuple Ciprés y Princesita, además de las Magic Carpets I, III y IV en la base. Para los peatones, están habilitados la telecabina Amancay, la telesilla Diente de Caballo, el Cable Carril y la telesilla Lynch.
Las autoridades recordaron la importancia de esquiar con responsabilidad: el riesgo de avalancha se mantiene en nivel 3 y el equipo de patrulla trabaja en toda la montaña, aunque la prevención depende de cada visitante.
Actualmente, la temperatura en la base del cerro ronda 1°C, mientras que en la cumbre es de aproximadamente -2°C, con una sensación térmica cercana a los -8°C debido al viento. Esta nevada llega en una temporada marcada por condiciones climáticas neutras –ni El Niño ni La Niña–, algo que no ocurría desde 2016, año en el que también se registraron precipitaciones escasas. Tal como sucedió entonces, algunos centros de esquí del país, como La Hoya en Chubut, ya se vieron obligados a cerrar de manera anticipada.





