El gobernador destacó que la provincia aporta más del 4% del PBI nacional pero solo recibe el 1,72% de los fondos. Señaló además que, en comparación con algunas jurisdicciones del norte, la diferencia llega a ser de 14 veces menos. Recordó que la norma que regula el reparto fue sancionada en 1988 y que las modificaciones posteriores no hicieron más que profundizar la desventaja.
En ese sentido, el mandatario subrayó que la brecha se vuelve aún más notoria al compararla con algunas jurisdicciones del norte del país. “En ciertos casos, Neuquén recibe hasta 14 veces menos”, remarcó, poniendo en evidencia lo que considera un reparto desigual e inequitativo.
Figueroa recordó que la normativa que regula el esquema de coparticipación fue sancionada en 1988, y que, lejos de revertir las inequidades, las modificaciones posteriores consolidaron las diferencias. “Es una ley que quedó desactualizada y que no refleja el crecimiento económico ni la realidad productiva de la provincia”, señaló.
El gobernador insistió en que es necesario avanzar en un nuevo marco normativo que contemple criterios de equidad, población, desarrollo productivo y aportes fiscales. En esa línea, aseguró que Neuquén está dispuesto a dar la discusión en el Congreso y a trabajar en conjunto con otras provincias que enfrentan situaciones similares.
Para la gestión provincial, el reclamo no solo busca una mejora en los ingresos, sino también garantizar que los neuquinos cuenten con recursos acordes al aporte que realizan. “Se trata de defender lo que le corresponde a nuestra gente y de sentar las bases para un federalismo más justo”, concluyó Figueroa.





