La decisión presidencial, anunciada dentro del marco del Presupuesto 2026, implica que el próximo año no habrán obras nuevas en la provincia. Solo se prevén partidas para mantenimiento vial y refacciones menores, mientras hospitales, escuelas y rutas estratégicas quedarán sin financiamiento, lo que frena proyectos esenciales para la salud, la educación y la conectividad en uno de los principales motores de la economía nacional.
En declaraciones a la prensa, el mandatario explicó que la paralización de proyectos estratégicos afecta directamente a la vida cotidiana de los neuquinos. Entre las obras pendientes mencionó hospitales de alta complejidad, nuevas escuelas y corredores viales que resultan indispensables para garantizar seguridad, conectividad y calidad de servicios en una provincia que crece poblacionalmente a un ritmo superior a la media nacional.
Figueroa insistió en que la exclusión de Neuquén del plan de infraestructura revela una lógica centralista que desconoce el aporte de las provincias al conjunto del país. “No pedimos privilegios, pedimos lo que nos corresponde: que se devuelva en inversión una parte de lo que Neuquén genera con su producción de gas y petróleo”, señaló.
El gobernador adelantó que impulsará conversaciones con legisladores de distintos bloques para revertir la medida en el Congreso y aseguró que, de ser necesario, la provincia avanzará con financiamiento propio y esquemas de articulación público-privada para no detener el desarrollo. “Neuquén tiene la decisión y la capacidad de seguir invirtiendo en su gente, pero la Nación no puede desentenderse de una región clave para el futuro argentino”, enfatizó.





