La obra forma parte de un Plan Maestro de Salud que reorganizó el histórico edificio Tridente y sumó un bloque de alta complejidad. El Hospital Ramón Carrillo incorpora más de 200 camas, nuevas terapias intensivas, obstetricia, neonatología y quirófanos de última generación, consolidando un salto histórico en la infraestructura sanitaria de Río Negro.
El Ramón Carrillo cuenta ahora con áreas diferenciadas para emergencias, internación crítica y servicios materno-infantiles, lo que garantiza un abordaje integral de pacientes en situaciones de máxima complejidad. Entre las novedades se destacan la digitalización de historias clínicas, la incorporación de equipamiento de última generación para cirugías de alta precisión y la ampliación de los laboratorios de diagnóstico.
Profesionales del hospital remarcaron que disponer de más de 200 camas y nuevas terapias intensivas permitirá reducir significativamente las derivaciones a otros centros de la provincia e incluso de la región patagónica. A su vez, se subrayó que el crecimiento de la capacidad instalada responde a una demanda creciente por el aumento poblacional de Bariloche y por la alta afluencia turística durante todo el año.
Weretilneck enmarcó la obra dentro del Plan Maestro de Salud provincial, que también prevé mejoras en hospitales zonales y centros de atención primaria. “Se trata de una decisión estratégica: invertir en salud pública es invertir en igualdad de oportunidades y en calidad de vida para todos los rionegrinos”, expresó el mandatario.
Con esta inauguración, Bariloche se posiciona como sede del complejo sanitario más moderno de Río Negro, con capacidad para atender emergencias de alta complejidad y al mismo tiempo sostener un servicio de calidad para la población local y regional.





