El contraste es claro: mientras Nación aplica recortes en educación, en Neuquén se entregaron más de 300 notebooks en Chos Malal como parte de una política que promueve la igualdad de oportunidades. “Este programa es una inversión en justicia social, la educación como motor de movilidad y la herencia más valiosa para el pueblo neuquino”, destacó el gobernador.
El programa, que combina aportes públicos y privados —entre ellos el Banco Provincia del Neuquén y empresas del sector energético—, apunta a garantizar el acceso a la educación superior para jóvenes de toda la provincia. Además del aporte económico mensual, incluye tutorías, acompañamiento pedagógico y la entrega de computadoras portátiles para estudiantes que cursan profesorados, tecnicaturas y carreras universitarias.
Figueroa subrayó que esta política permite que más del 85% de los beneficiarios sean la primera generación universitaria de sus familias, marcando un cambio estructural en la historia educativa de Neuquén. “La educación no es un gasto, es la inversión más justa y más transformadora que puede hacer un Estado”, afirmó.
El mandatario contrastó este avance con el contexto nacional de ajuste y recorte presupuestario en universidades y programas de becas. “Mientras otros achican el futuro, nosotros lo expandimos con hechos. Este es un modelo que defiende la igualdad de oportunidades y la movilidad social real”, remarcó.
Con la continuidad del programa Gregorio Álvarez y su expansión a nuevas localidades, la provincia consolida un sistema educativo moderno y equitativo, que convierte la riqueza neuquina en oportunidades concretas para los jóvenes y en desarrollo sostenible para toda la comunidad.





