Científicos de la Universidad de Oregón crearon por primera vez células similares a óvulos humanos a partir de tejido cutáneo. Aunque el proceso aún presenta anomalías genéticas, marca un hito para la medicina reproductiva.
El estudio, publicado en Nature Communications, reemplazó el núcleo de un óvulo por el de una célula de piel, desencadenando un proceso que permitió reducir los cromosomas hasta alcanzar una estructura compatible con la fecundación.
Solo un 9% de las células sobrevivieron seis días en laboratorio, alcanzando la etapa de blastocisto. Pese a ello, los expertos calificaron el logro como una “prueba de concepto” que podría abrir el camino hacia nuevos tratamientos de fertilidad.
Investigadores externos advirtieron sobre las anomalías cromosómicas, pero coincidieron en que se trata de un avance prometedor. Se estima que faltan al menos diez años para su aplicación clínica segura.
El trabajo, liderado por Shoukhrat Mitalipov, busca sentar las bases para que personas con infertilidad o sin gametos funcionales puedan algún día tener hijos biológicos sin necesidad de donantes





