El gobernador de Neuquén resaltó que la administración ordenada y eficiente de los recursos públicos permite que el modelo neuquino se traduzca en resultados eficientes. Gracias a esta planificación, se transforman los recursos en pavimento, viviendas, hospitales y servicios esenciales, asegurando un desarrollo equilibrado y beneficios directos para toda la provincia.
El gobernador Rolando Figueroa destacó que la eficiencia y la planificación son los pilares del modelo neuquino, que busca traducir la correcta administración de los recursos públicos en resultados concretos para la provincia. Según señaló, un manejo ordenado permite que cada decisión tenga un impacto positivo y medible en la vida de los neuquinos.
Gracias a esta planificación estratégica, los recursos se convierten en obras tangibles: pavimento para mejorar la conectividad, viviendas que fortalecen el acceso a la vivienda digna, hospitales equipados y servicios esenciales que garantizan la calidad de vida en todo el territorio. Cada acción refleja el compromiso del gobierno provincial con la eficacia y la transparencia.
De esta manera, el modelo neuquino asegura un desarrollo equilibrado, donde las inversiones no se dispersan, sino que generan beneficios directos y sostenibles para la comunidad. Figueroa subrayó que la clave está en la gestión eficiente, que prioriza resultados concretos y medibles por sobre promesas vacías, consolidando un crecimiento que alcanza a todos los rincones de Neuquén.





