Encuestas recientes en la provincia muestran una competencia muy cerrada entre los espacios con mayor respaldo ciudadano. En paralelo, el histórico partido justicialista enfrenta una fuerte caída en la intención de voto y no logra posicionar un referente que conecte con las demandas locales. El panorama anticipa una contienda polarizada y un cambio en la escena política neuquina.
El espacio liderado por Rolando Figueroa, con Julieta Corroza y Juan Luis “Pepé” Ousset como candidatos al Senado y Karina Maureira y Joaquín Perrén en Diputados, mantiene una base sólida de apoyo gracias a la valoración positiva del modelo de gestión provincial, enfocado en la producción, el empleo y la autonomía económica. Por su parte, La Libertad Avanza intenta capitalizar el voto opositor con un discurso de fuerte contenido económico y apelando al desencanto con la política tradicional.
En contraste, el peronismo neuquino aparece fragmentado y sin liderazgo claro, con dificultades para conectar con las demandas locales en materia de empleo, seguridad y poder adquisitivo. Las encuestas marcan una pérdida significativa de votantes respecto de elecciones anteriores y un estancamiento que podría dejarlo en un tercer lugar distante, detrás de las dos fuerzas con mayor tracción provincial.
El panorama anticipa una contienda polarizada que marcará un punto de inflexión en la escena política neuquina. Por un lado, un proyecto nacido en la provincia y sostenido en la gestión territorial; por el otro, una fuerza nacional que busca consolidar su presencia en el interior. Según analistas locales, el resultado de esta elección será clave para definir el nuevo mapa político de Neuquén y la representación de sus intereses en el Congreso.





