La Policía de Santa Cruz atraviesa una nueva controversia institucional. Según confirmaron fuentes consultadas por La Opinión Austral, el director de la Regional Norte con sede en Caleta Olivia, fue suspendido temporalmente de sus funciones.
Aunque aún no hay un comunicado oficial, la medida habría sido tomada tras un incidente durante un control vehicular, en el que Cancinos intervino para frenar el secuestro de un automóvil conducido por una menor de edad, hija de una empleada judicial.
El episodio ocurrió cuando un patrullero detectó un vehículo que intentaba evadir un control en la costanera de Caleta Olivia. Tras una breve persecución, el coche fue interceptado en la avenida Eva Perón. Los agentes constataron que al volante se encontraba una adolescente sin licencia ni seguro, lo que motivó la solicitud de personal de Tránsito para proceder al secuestro del rodado, conforme al protocolo.
Sin embargo, la situación cambió con la llegada de los padres de la joven. La madre —empleada del Poder Judicial— se habría opuesto a la medida, argumentando su pertenencia al Juzgado de Familia. Minutos después, Cancinos se comunicó con los agentes y ordenó liberar el vehículo, lo que generó fuertes críticas internas por “desautorizar” al personal actuante.
Fuentes policiales revelaron un creciente descontento entre los efectivos de calle, quienes se sintieron desprotegidos y “expuestos” por la decisión de su superior. “Nos dejaron atados de pies y manos”, expresó uno de los agentes involucrados, reflejando el malestar dentro de la Regional Norte.
El caso expone tensiones internas y reclamos por la falta de respaldo jerárquico, además de abrir interrogantes sobre la influencia del Poder Judicial en decisiones operativas de la policía provincial.
Aunque la Jefatura de Policía aún no emitió un comunicado oficial, la suspensión de Cancinos y los nuevos nombramientos anticipan un reacomodamiento institucional en una de las regiones más sensibles de la fuerza santacruceña.





