Los últimos sondeos de intención de voto muestran un escenario cada vez más concentrado entre los referentes locales y el espacio libertario. Analistas advierten que esta polarización dominará la campaña y condicionará el debate público en los días previos a las elecciones.
En Neuquén, el escenario político entra en su tramo decisivo con una contienda cada vez más polarizada entre el modelo provincial de la Neuquinidad, encabezado por Rolando Figueroa, y el espacio nacional de La Libertad Avanza, que busca consolidarse en el territorio con candidatos designados desde Buenos Aires.
Los últimos sondeos de intención de voto reflejan una marcada concentración del electorado en estas dos fuerzas, que disputan el liderazgo con estrategias opuestas: mientras el oficialismo provincial refuerza su identidad local y la defensa de los recursos neuquinos, el libertarismo apuesta por un discurso de ajuste y recentralización del poder.
En contraste, el peronismo aparece relegado, sin figuras con peso propio ni estructura territorial que logre revertir la tendencia. El panorama anticipa una campaña intensa, dominada por dos proyectos antagónicos —uno con base en la autonomía provincial y otro impulsado desde el centralismo porteño— que redefinirán el mapa político neuquino de cara a las elecciones de octubre.





