El gobernador neuquino advirtió que las decisiones tomadas desde los escritorios desde Buenos Aires, sin diálogo ni previsibilidad, frenan el crecimiento del país. Pidió el reconocimiento productivo del interior frente al centralismo porteño.
El gobernador de Neuquén, Rolo Figueroa, reclamó la necesidad de avanzar hacia un nuevo esquema federal que garantice una distribución más justa de los recursos y una verdadera equidad entre las provincias y la Nación. “No pedimos privilegios, queremos equidad”, expresó al cuestionar las decisiones que se toman desde Buenos Aires sin diálogo ni previsibilidad, lo que —según advirtió— termina frenando el crecimiento del país.
Figueroa planteó que el centralismo porteño limita el desarrollo de las regiones productivas, que aportan de manera sustancial a la economía nacional. En ese sentido, insistió en la importancia de reconocer el potencial del interior como motor del crecimiento argentino, y de generar políticas públicas que acompañen su desarrollo con reglas claras y participación efectiva.
El mandatario neuquino subrayó que las provincias no buscan favores ni beneficios especiales, sino la posibilidad de decidir sobre sus propios recursos y planificar su futuro con estabilidad. Para ello, consideró indispensable promover un federalismo real, que respete las particularidades y necesidades de cada región.
Con este mensaje, Figueroa volvió a marcar distancia del modelo centralista y reafirmó su compromiso con una visión política basada en la autonomía provincial, la equidad y la construcción de un país más equilibrado.





