Un nuevo estudio publicado por la Universidad de Columbia advirtió que desacelerar el cambio climático no solo beneficiaría al planeta, sino que también podría evitar más de 200 mil muertes antes de 2030.
El informe analiza cómo las olas de calor, la contaminación y la inseguridad alimentaria generadas por el aumento de temperatura global afectan la salud pública.
“Cada décima de grado que se evita representa vidas salvadas”, explicó la doctora Marlene Fischer, coautora del trabajo.
El estudio también advierte que las regiones más vulnerables serán América Latina, África y el sudeste asiático, donde los sistemas sanitarios son más frágiles.
Los investigadores insisten en que reducir las emisiones de carbono y promover energías limpias son las medidas más efectivas para frenar el impacto.





