Dos peritajes oficiales determinaron que no se encontraron drogas en frascos y pastillas secuestrados durante los procedimientos realizados en abril en la secta rusa investigada por presunta trata de mujeres en San Carlos de Bariloche.
El líder de la secta, Konstantin Rudnev, sigue detenido a la espera de una nueva audiencia, mientras los informes descartan que se haya producido transporte de estupefacientes. Un segundo análisis realizado por el Grupo de Criminalística del Escuadrón 34 Bariloche sobre pastillas azules y comprimidos blancos vinculados a imputados también dio resultado negativo.
Con 20 sospechosos excarcelados y ligados a la causa, una traductora rusa declaró su inocencia, afirmando que nunca vendió a nadie y que solo ayudó como intérprete a una embarazada en un hospital que no hablaba español.
La defensa, encabezada por el abogado Carlos Broitman, sostiene que la mayoría de los imputados ni siquiera se conocen entre sí y critica que la Fiscalía dilata los plazos sin aportar pruebas sustantivas.





