La joven presentó una denuncia ante la Justicia tras recibir una llamada que ella describe como intimidatoria. Sus padres, Marcelo Tinelli y Paula Robles, al igual que sus hermanas, respondieron públicamente, dejando al descubierto grietas internas del círculo cercano.
La mañana del miércoles 29 de octubre, Juanita Tinelli recibió desde su teléfono un llamado desde un número oculto. Según su declaración, una voz masculina se identificó como “Gustavo Scaglione”, le advirtió que “vos y toda tu familia se tienen que cuidar mucho” y cortó. Luego de ese episodio presentó una denuncia judicial por amenazas, y dispone, además, de un botón antipánico y custodia policial en su domicilio como medidas de protección.
El hombre mencionado negó enfáticamente cualquier vinculación con el hecho. Scaglione declaró que la acusación es “falsa” y que iniciará acciones legales por difamación, alegando a su vez que el conductor le debe una suma millonaria que planea ejecutar.
La situación desató una reacción pública de la joven y su entorno familiar. Juanita publicó en redes que no comparte muchas de las decisiones que su padre tomó en los últimos años, que estas la afectaron profundamente y le generaron temor por su vida y libertad. Su madre Paula Robles la respaldó mediante frases indirectas que parecen dirigidas al conductor, mientras que la comunicación entre padre e hija atraviesa un momento de evidente fricción.
En medio del escándalo, las hermanas de Juanita también tomaron posiciones distintas. Candelaria Tinelli se deslindó por completo del episodio y admitió no tener relación con su media hermana; por su parte, Micaela Tinelli adoptó un perfil más reservado y aclaró que no comparte en redes cuestiones vinculadas a su vida familiar, tras interpretar que una de sus publicaciones era indirecta hacia Juanita.





