El gobernador plantea para 2026 un presupuesto de más de 7,4 billones de pesos, con una importante apuesta a la infraestructura y a las regalías hidrocarburíferas como ejes clave del crecimiento.
El gobierno de la provincia de Neuquén, bajo la conducción de Rolando Figueroa, presentó un presupuesto para el año 2026 que aspira a consolidar el crecimiento de la economía local mediante tres pilares: obra pública creciente, regalías hidrocarburíferas elevadas y el aprovechamiento estratégico de Vaca Muerta. El gasto total estimado ronda los 7,4 billones de pesos, con ingresos proyectados en 7,5 billones, lo que refleja una estrategia orientada al superávit fiscal.
En ese marco, la inversión en capital crece un 12 % y alcanza aproximadamente 1,1 billones de pesos, orientados a infraestructura general. Al mismo tiempo, las regalías provenientes de la producción hidrocarburífera —principalmente debida a Vaca Muerta— se estiman en más de 2,9 billones de pesos, lo que subraya la fuerte dependencia de los recursos fósiles para sostener las cuentas públicas provinciales. Pese al optimismo, existen voces de alerta: la caída de los precios internacionales del petróleo, los cuellos de botella logísticos para transporte y exportación, y la capacidad de evacuación limitada, son factores que podrían frenar la traducción de producción en ingresos. Figueroa apuesta, además, por la participación de empresas locales y regionales para agregar valor en la cadena productiva de Vaca Muerta y fomentar empleo en la provincia.
Así, el esquema de la gestión es claro: convertir los recursos no convencionales en infraestructura y crecimiento territorializado. Pero el desafío real será ejecutar eficazmente el presupuesto, superar los cuellos de botella logísticos, y garantizar que la riqueza hidrocarburífera se traduzca en mejoras concretas para las comunidades neuquinas, más allá de las cifras.





