El gobernador neuquino envió a la Legislatura un presupuesto de más de 7,5 billones de pesos, con superávit y fuerte respaldo en las regalías petroleras. La inversión en infraestructura será una de las prioridades de su gestión para el próximo año.
El gobernador Rolo Figueroa presentó el proyecto de Presupuesto 2026 para la provincia de Neuquén, con una estimación de ingresos de 7,57 billones de pesos y un gasto de 7,4 billones, lo que proyecta un superávit de 132 mil millones. El plan económico busca sostener el equilibrio fiscal, impulsar la obra pública y aprovechar el crecimiento de la producción hidrocarburífera que sigue marcando el pulso de la economía neuquina.
Uno de los pilares del presupuesto son las regalías petroleras y gasíferas, que aportarían casi 3 billones de pesos gracias al desarrollo de Vaca Muerta. El gobierno provincial calcula un aumento del 28,7 % en la producción de petróleo y del 6 % en la de gas, lo que reforzará los ingresos locales junto con la recaudación impositiva y la coparticipación nacional.
La obra pública es el otro eje central del proyecto: se prevé una inversión de más de un billón de pesos en infraestructura para salud, educación, vivienda y rutas. Según Figueroa, el objetivo es “llevar el desarrollo a todas las regiones” de la provincia y asegurar que los recursos energéticos se traduzcan en mejoras concretas para la población.
Aun así, el panorama presenta desafíos. La dependencia del precio internacional del crudo y los compromisos de deuda heredados podrían tensionar las cuentas provinciales. Con todo, el presupuesto refleja la intención del gobernador de sostener el orden fiscal sin frenar la inversión, confiando en que el impulso de Vaca Muerta sea el motor del crecimiento neuquino en 2026.





