El decreto firmado por el gobernador Alberto Weretilneck prohíbe hacer fuego al aire libre, impone multas y habilita medidas especiales para reforzar la prevención en toda la provincia.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, decretó la emergencia ígnea por un plazo de un año en todo el territorio provincial, con el objetivo de fortalecer las acciones de prevención frente al elevado riesgo de incendios forestales.
La medida establece la prohibición absoluta de encender fuego al aire libre durante la temporada estival y fija sanciones severas para quienes incumplan la norma. Además, obliga a concesionarios de balnearios, campings, complejos turísticos, establecimientos rurales y predios recreativos a reforzar la vigilancia y las medidas de seguridad.
El decreto también instruye a iniciar acciones penales y patrimoniales contra quienes provoquen incendios, ya sea por negligencia o de manera intencional, remarcando que la mayoría de estos eventos tienen origen humano y generan graves impactos ambientales, económicos y sociales.
La declaración de emergencia, formalizada a través del decreto 1104/25, habilita mecanismos administrativos y financieros especiales que permitirán al Estado provincial actuar con mayor rapidez y sostener los operativos durante los meses de mayor exposición al fuego.
Según el gobierno provincial, las condiciones climáticas extremas previstas —altas temperaturas, fuertes vientos, falta de lluvias y vegetación seca—, sumadas al incremento del flujo de visitantes en zonas sensibles, configuran un escenario de riesgo crítico.
A estos factores se suman antecedentes recientes de incendios que en los últimos años han provocado pérdidas humanas, daños a la infraestructura, afectación de actividades productivas y destrucción de áreas naturales tanto en Río Negro como en provincias vecinas.





