Benjamín Zaikoski, de 13 años, recibió un tiro de un rifle de aire comprimido durante una salida de caza. Murió tras dos días de internación y su familia donó sus órganos.
El pequeño pueblo de Abramo quedó conmocionado por la muerte de Benjamín Zaikoski, de 13 años, quien falleció tras recibir un disparo accidental mientras cazaba patos con un amigo en una zona rural cercana a Jacinto Arauz. El proyectil, disparado desde un arma de aire comprimido calibre 22, impactó en su nuca y quedó alojado en la mandíbula.
El incidente ocurrió el viernes por la tarde en las inmediaciones del barrio Plan 5.000. Su amigo, de 14 años, lo cargó en brazos y pidió auxilio a los gritos hasta que una joven de la zona llamó a emergencias. Tras una primera atención en el hospital local, el adolescente fue derivado al hospital Favaloro de Santa Rosa, donde murió dos días después.
Tras el fallecimiento, médicos del Incucai realizaron la ablación de órganos, mientras que dos aeronaves llegaron desde Buenos Aires para los traslados. En el lugar del hecho se secuestró el arma, balines, un celular y ropa, y se ordenaron peritajes para reconstruir la secuencia del accidente. Un especialista advirtió sobre la potencia del arma utilizada, que aún no está reglamentada.
Benjamín era muy querido en la comunidad y estaba ligado al ambiente hípico, donde su familia es reconocida. La noticia generó numerosos mensajes de despedida, entre ellos el del club Abramo Rojo, que expresó el profundo dolor del pueblo y envió condolencias a los seres queridos del adolescente.





