El entrenador argentino denunció que un jugador inglés lo agredió al final del partido en Londres, lo que desató una investigación internacional y puso en entredicho la conducta deportiva.
Tras la derrota 27‑23 contra Inglaterra en Twickenham, el entrenador de Los Pumas, Felipe Contepomi, denunció que el ala inglés Tom Curry lo empujó o “dio un pequeño golpe” en el pecho cuando ambos cruzaron por el túnel de vestuarios luego del partido. Contepomi describió el gesto como intimidatorio e inapropiado, y cuestionó que ese tipo de actitudes tengan lugar en un contexto profesional.
La denuncia elevó el caso a instancias de la Six Nations, que solicitó las grabaciones de las cámaras internas del estadio para revisar lo sucedido. La versión de Contepomi —y la posible evidencia de video— podrían definir si la acción debe derivar en sanciones disciplinarias para Curry o medidas adicionales para preservar la conducta deportiva.
El escándalo se agrava además por la jugada previa de Curry, en la que un tackle suyo provocó una lesión grave —rotura de ligamento cruzado anterior— al jugador argentino Juan Cruz Mallía, dejando al equipo con un hombre menos en los minutos finales. Contepomi criticó la decisión arbitral y la omisión del TMO, argumentando que una acción de tal magnitud nunca debió quedar sin revisión y cuestionando los límites de la permisividad en el rugby profesional.





