Tras varios meses en silencio, la productora rompió su reserva y reveló el profundo sufrimiento que atraviesa su familia, al tiempo que confesó cómo convive con la ausencia de su nieta.
La productora confesó que lo que atraviesa su hijo, su nuera y su otro nieto en Miami es “un recorrido complicadísimo” y expresó su preocupación por que estén juntos, unidos y apoyándose mutuamente ante esta tragedia. Admitió que, aunque ella también sufre, el cuidado de su familia ocupa ahora el centro de sus pensamientos.
Cris Morena reflexionó sobre la muerte de su nieta y la comparó con la pérdida de su hija años atrás: para ella, el número ocho se ha convertido en un símbolo doloroso — “el infinito son dos ochos, dos infinitos” —, una marca imborrable que conecta ambas ausencias. Aseguró que, aunque Mila ya no esté presente físicamente, “está presente permanentemente” en sus corazones.
Aun en medio del dolor, la productora afirmó que su vida y su obra siguen siendo un refugio: trabajar le ofrece un sostén emocional en tiempos de duelo. Destacó que la pasión por su profesión y el legado creativo que supo construir le dan un sentido de continuidad, aunque reconoce que la herida de la pérdida sigue abierta.





