Especialistas alertan sobre el síndrome de disfunción cognitiva en perros mayores y comparten claves para identificar sus señales tempranas.
La demencia canina, también conocida como síndrome de disfunción cognitiva, es una condición que afecta a un porcentaje elevado de perros de edad avanzada, superando el 60 % en animales de más de 11 años. Esta afección progresiva está relacionada con cambios neurológicos similares a los del Alzheimer en humanos y puede alterar significativamente la calidad de vida de las mascotas si no se detecta y trata a tiempo.
Entre los síntomas más frecuentes que los especialistas señalan para reconocer la demencia canina están la desorientación dentro de espacios conocidos, cambios en los patrones de sueño, y comportamientos repetitivos o poco comunes. Los perros afectados también pueden mostrar una disminución en la interacción social, perder interés en actividades que antes disfrutaban o reaccionar de forma diferente a estímulos habituales.
Detectar estos signos tempranamente permite a los dueños y veterinarios implementar estrategias y tratamientos que retrasen el avance de la enfermedad y mejoren el bienestar del animal. Entre las recomendaciones se encuentran ajustes en la rutina diaria, estimulación mental, y, cuando corresponde, medicación y suplementos específicos que apoyen la función cognitiva de los perros mayores.





