Los destinos provinciales tuvieron altos niveles de reservas y movimiento, con impacto positivo en la hotelería, servicios y actividades locales.
La provincia de Neuquén cerró las primeras semanas de la temporada estival con niveles de ocupación turística que superaron las expectativas previas, según informaron desde los principales centros turísticos. La combinación de un clima favorable, atractivos naturales bien posicionados y una fuerte demanda de visitantes impulsó una alta circulación en toda la región.
Destinos como Villa La Angostura, Bariloche y Caviahue–Copahue registraron una intensa actividad hotelera y de alojamiento, con ocupaciones que se acercaron o superaron porcentajes máximos registrados en temporadas recientes, tanto en establecimientos tradicionales como en opciones de turismo rural o alternativo.
Autoridades del sector turístico destacaron que la combinación de eventos locales, la apertura de servicios gastronómicos y recreativos, y la consolidación de rutas y accesos contribuyeron a esta dinámica positiva. La provincia logró captar visitantes de distintas provincias argentinas y también atrae a turistas internacionales.
Los prestadores de servicios señalaron que la alta ocupación se traduce en una mayor demanda de actividades como paseos lacustres, excursiones al aire libre, senderismo, pesca deportiva y deportes náuticos, generando derrame económico en sectores clave de la economía regional.
Además, destacaron que esta performance turística se da en un contexto de fuerte movimiento desde el fin de año, lo que da señales de una temporada de verano prolongada y con impacto positivo sobre la generación de empleo temporario y el consumo en comercios locales.
Las proyecciones oficiales y privadas coinciden en que la alta ocupación podrá mantenerse a lo largo del mes de enero e incluso febrero, consolidando a Neuquén como uno de los principales destinos de la temporada estival y reforzando la importancia del turismo como motor económico para la provincia.





