La provincia de Río Negro avanza en una política orientada a aliviar el impacto de los servicios públicos a través de una reducción de los impuestos provinciales que se aplican en las facturas de luz y gas. La medida busca acompañar a hogares, comercios y pymes frente al costo de la energía, con un enfoque puesto en mejorar la situación económica cotidiana.
La iniciativa impulsada por la gestión de Alberto Weretilneck apunta a que la baja impositiva se traduzca en facturas más bajas, sin afectar el funcionamiento del sistema energético. El objetivo es reducir la carga que hoy afrontan los usuarios y generar un alivio directo en los consumos esenciales.
En ese marco, la decisión se integra a una estrategia más amplia de ordenamiento y revisión de la estructura impositiva provincial. La reducción de impuestos se plantea como una herramienta para sostener la actividad económica y fortalecer a los sectores productivos, especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
De este modo, el gobierno rionegrino busca equilibrar el cuidado de las cuentas públicas con medidas que impacten positivamente en la economía real. La baja de impuestos provinciales se presenta como una acción concreta para acompañar a los rionegrinos y atenuar el peso de las tarifas de luz y gas.





